En contraste, los pilotos debutantes que aún no han sumado puntos, como Gabriel Bortoleto (Sauber) y Kimi Antonelli (Mercedes), solo deberán abonar el monto mínimo de 11.915 dólares.
Más allá del aspecto económico, la superlicencia exige otros requisitos, como acumular 40 puntos en categorías inferiores en tres años, completar 300 kilómetros en un monoplaza de Fórmula 1 y contar con una licencia internacional vigente. Estos lineamientos buscan mantener los altos estándares de la categoría reina del automovilismo.
Por ahora, el futuro de Colapinto en la Fórmula 1 sigue siendo una incógnita, pero lo que está claro es que deberá superar este desafío económico y cumplir con las exigencias de la FIA si quiere consolidarse en la Máxima en 2025.