El WTA Open de Rouen se convirtió este martes en tendencia mundial, pero no por una jugada destacada ni por un resultado sorpresivo. Durante el partido entre la británica Harriet Dart y la francesa Lois Boisson, se vivió una situación completamente fuera de lo común que no tardó en hacerse viral: Dart se acercó al umpire para pedirle que su rival se pusiera desodorante.
