Sin embargo, el estreno mundialista dejó un sabor amargo. El empate sin goles frente a Cabo Verde encendió algunas alarmas y mostró ciertas dificultades ofensivas que el cuerpo técnico intentó corregir durante los últimos entrenamientos.
España dominó la posesión del balón durante gran parte de aquel partido, pero le faltó profundidad y claridad en los últimos metros. La circulación fue lenta por momentos y las situaciones de peligro aparecieron de manera aislada.
Luis de la Fuente reconoció la necesidad de mejorar la eficacia ofensiva y de acelerar el ritmo de juego para romper las defensas cerradas, un aspecto que también podría presentarse ante Arabia Saudita.
El entrenador confía en que el equipo pueda mostrar una versión más agresiva y recuperar la contundencia que exhibió durante la etapa clasificatoria.
Arabia Saudita quiere volver a sorprender
Del otro lado estará una selección saudí que llega con la confianza en alza. El empate 1-1 frente a Uruguay fue considerado un resultado muy positivo y confirmó la evolución del equipo asiático en los últimos años.
El conjunto dirigido por Georgios Donis mostró orden táctico, disciplina defensiva y una importante capacidad para aprovechar los espacios en ataque. Esas características le permitieron sumar un punto valioso ante un rival históricamente fuerte.
Arabia Saudita sabe que un nuevo resultado positivo podría acercarlo a una clasificación histórica y por eso afrontará el encuentro con ambición, aunque sin renunciar a su propuesta conservadora.
La estrategia parece clara: mantener una estructura sólida en defensa, reducir los espacios para los mediocampistas españoles y aprovechar la velocidad de sus delanteros en las transiciones.