Pese a que la Conmebol había reforzado las medidas de seguridad debido al escándalo en la semifinal entre Uruguay y Colombia, igualmente se desarrollaron incidentes en la previa de la final de la Copa América. Simpatizantes del equipo dirigido por Néstor Lorenzo intentaron ingresar al Hard Rock Stadium de Miami sin entradas, lo que obligó a la intervención de las fuerzas policiales.
