De esta manera, el dirigente italiano explicó que el esfuerzo del equipo está puesto en el futuro a mediano plazo. La prioridad es trabajar en el monoplaza que debutará en 2026, bajo el nuevo reglamento técnico de la Fórmula 1. Sin embargo, esa estrategia implica resignar cualquier progreso inmediato y afrontar un cierre de temporada cuesta arriba.
A pesar de la dureza del mensaje, Briatore también buscó dar algo de tranquilidad: “Como competidores, sabemos que algunos fines de semana serán difíciles, pero confiamos en el trabajo que se está realizando entre bastidores y confiamos en que se avecinan mejores días para el equipo”.
Cómo afecta esta situación a Franco Colapinto
El contexto es especialmente delicado para el piloto argentino. Colapinto todavía no tiene garantizado un asiento para la temporada 2026, ya que su contrato con Alpine es a largo plazo, pero no asegura presencia en la grilla de Fórmula 1.
La situación contrasta con la de Pierre Gasly, que acaba de renovar su vínculo con la escudería hasta 2028, consolidándose como la apuesta principal del equipo. Para Colapinto, la falta de evolución en el auto representa un doble desafío: competir con un monoplaza limitado y, al mismo tiempo, demostrar que merece continuidad en la categoría.
En ese contexto, el pilarense deberá aprovechar cada fin de semana para mostrar solidez, consistencia y capacidad de adaptación. La misión no será sencilla, pero su trabajo hasta ahora ha despertado elogios internos. Incluso Briatore lo destacó en la previa del Gran Premio de Italia: “Franco está haciendo un buen trabajo”.
Qué dejó la carrera de Monza para Alpine
El trazado italiano volvió a dejar en evidencia uno de los grandes déficits del equipo: la falta de potencia en el motor. Monza, conocido como el “templo de la velocidad”, es un circuito que premia a los autos con mayor velocidad punta, y Alpine quedó muy por detrás de sus competidores.
Además, las estrategias diferenciadas entre Gasly y Colapinto terminaron generando tensiones internas, ya que el francés solo logró terminar delante del argentino tras una orden de equipo. La escena reflejó la realidad de Alpine: dificultades para competir de igual a igual y decisiones que responden más a la supervivencia que a la ambición deportiva.
Qué puede esperar Alpine en lo que queda de la temporada
Con varias carreras todavía por delante, el panorama para Alpine no parece alentador en lo deportivo. La falta de mejoras técnicas limita las posibilidades de aspirar a los puntos, y el objetivo pasa más por resistir que por competir.
Sin embargo, para Colapinto el desafío adquiere un valor particular. Cada presentación será una oportunidad para reforzar su lugar en la Fórmula 1, mostrar madurez en medio de la adversidad y convencer a la dirigencia de que merece ser parte del proyecto a futuro.
Mientras tanto, Briatore dejó claro que la mirada de Alpine ya está puesta en 2026. El presente, por duro que parezca, es solo un paso más en un camino de reconstrucción que tendrá al piloto argentino bajo la lupa en cada vuelta que dé en esta temporada.