Cuáles fueron los motivos de Instituto de Córdoba para expulsar a Claudio Barrelier
La determinación de la cúpula dirigencial del club de Alta Córdoba se sostuvo sobre los pilares éticos de la entidad y la repercusión que el crimen tuvo en la comunidad cordobesa.
Según explicaron de forma oficial, la decisión adoptada se fundamenta en la extrema gravedad de los hechos investigados, en el estado actual de las actuaciones judiciales, en los antecedentes que han trascendido públicamente respecto de la situación bajo análisis, en la profunda conmoción social e institucional generada por el caso y en la manifiesta incompatibilidad entre tales circunstancias y los principios, valores y fines consagrados en el Estatuto Social del Club.
A raíz de este escenario, desde el club se reafirmó el compromiso con la defensa de los derechos humanos y la construcción de espacios libres de violencia y discriminación, detallando que estos principios fundamentales forman parte de la identidad de la organización y están expresamente contemplados en su Estatuto Social y en su Protocolo contra la Violencia de Género.
Qué relación tenía el acusado y la víctima con Instituto de Córdoba
Ante las diversas versiones que circularon en la comunidad, la directiva creyó necesario delimitar con exactitud el vínculo del imputado con el día a día de la institución deportiva. En el cierre del documento, el comunicado aclara que Barrelier no ha desempeñado funciones institucionales, deportivas ni representativas en el ámbito del Club, desvinculándolo de cualquier rol de toma de decisiones o representación de la camiseta de la Gloria.
Por otra parte, respecto de la joven fallecida, la dirigencia tomó una postura de acompañamiento directo hacia su entorno íntimo. Aunque no está confirmado, se menciona que la víctima podría haber sido simpatizante del club, por lo que se expresa solidaridad, acompañamiento y respeto hacia su familia, amistades y seres queridos, decretando que la institución se pondrá de forma activa a disposición de los mismos y de las autoridades judiciales competentes para colaborar en todo aquello que resulte necesario para el esclarecimiento definitivo del hecho.
Finalmente, las autoridades de Instituto Atlético Central Córdoba aseguraron que no retrocederá en la defensa y promoción de los valores que han forjado su identidad a lo largo de sus 107 años de historia, sentando un precedente determinante en la lucha contra la violencia de género en el ámbito de las asociaciones civiles de la provincia.