Bellingham le reclamó todas al árbitro. (Foto: Reuters).
En medio de esa discusión, Bellingham también protestó por un supuesto codazo de Leandro Paredes. Tanto el inglés como Messi fueron a reclamarle al árbitro, que decidió reanudar el juego sin sanciones adicionales. Antes del descanso, ambos volvieron a acercarse al juez para manifestar su disconformidad con algunos fallos.
En lo futbolístico, Inglaterra se había puesto en ventaja a los 54 minutos gracias a Anthony Gordon, que aprovechó un desajuste defensivo de Nahuel Molina y definió en el segundo palo tras un centro de Morgan Rogers. A partir de allí, el conjunto inglés retrocedió para defender el resultado y le cedió la iniciativa a Argentina.
El mediocampista inglés también atendió de atrás a Messi sobre el final del partido y hubo cruce con los argentinos. (Foto: Reuters).
La Selección generó varias situaciones claras hasta encontrar el empate. Julián Álvarez exigió dos veces a Jordan Pickford, Alexis Mac Allister estrelló un cabezazo en el palo y Giuliano Simeone desperdició un mano a mano. Finalmente, a los 85 minutos, Enzo Fernández igualó el marcador con un potente remate cruzado tras una asistencia de Messi.
El Cuti Romero también se cruzó con el mediocampista inglés. (Foto: Reuters).
Ya en tiempo de descuento llegó el golpe decisivo. A los 91 minutos, luego de un disparo de Mac Allister que dio en el poste, Messi volvió a intervenir con un centro desde la derecha y Lautaro Martínez apareció por el segundo palo para convertir el 2-1 definitivo. Inglaterra no pudo reaccionar y, tras nueve minutos de adición, Argentina selló su clasificación a una nueva final del Mundial.