Una vez consumada la clasificación, Messi compartió la alegría con sus compañeros y el cuerpo técnico en una celebración cargada de emoción. El rosarino se sentó en el campo de juego observando a su alrededor con una amplia sonrisa en el rostro, consciente de que Argentina quedó a solo un partido de una nueva consagración mundial.
La noche también dejó otra imagen significativa dentro del plantel. Enzo Fernández, autor de uno de los tantos de la victoria, rompió en llanto tras el pitazo final y expresó toda su emoción por haber alcanzado la final del torneo.
El triunfo frente a Inglaterra le permitió a la Albiceleste avanzar a la final del Mundial 2026 y mantener intacto el sueño de conquistar una nueva estrella. Una vez finalizado el encuentro, el capitán argentino se abrazó con Harry Kane, figura de la Selección inglesa.
Los festejos en la cancha