El retorno al escalón más alto del escalafón internacional trae consigo un dato estadístico muy particular que suele capturar la atención de los aficionados de cara a la gran final. Desde la creación del ranking FIFA moderno, ninguna selección que comenzó un Mundial como líder de la clasificación terminó conquistando el título, una estadística que muchos consideran una especie de “maldición” futbolera que ha pesado sobre diversos favoritos en las ediciones anteriores de la competencia.
Cómo había logrado la Selección Argentina alcanzar el primer puesto antes del Mundial
La Albiceleste construyó su camino hacia el liderazgo absoluto gracias a una sólida serie de amistosos y a los tropiezos de sus perseguidores inmediatos en Europa.
La escalada de la Selección Argentina hacia el primer puesto del ranking se cimentó de forma previa al pitazo inicial del torneo ecuménico en Norteamérica. La Selección había alcanzado ese primer puesto justo antes del inicio del Mundial al aprovechar los tropiezos de sus principales perseguidores durante la última fecha FIFA. En aquella ventana internacional de partidos, Francia cayó 2-1 frente a Costa de Marfil y España empató 1-1 con Irak, resultados que les hicieron perder puntos importantes, mientras que Argentina terminó de consolidar el liderazgo con las victorias en los amistosos frente a Honduras e Islandia.
Ahora, después de eliminar a Inglaterra y volver a la cima del ranking FIFA, la Albiceleste tendrá una doble misión en la final: defender el título conseguido en Qatar y, al mismo tiempo, intentar romper una estadística que hasta ahora ningún seleccionado logró derribar en la historia de las Copas del Mundo, buscando consolidar su hegemonía deportiva frente al exigente conjunto español.