El vocero también aclaró que cualquier eventual sanción dependerá exclusivamente de la FIFA, aunque remarcó que el primer ministro comparte la postura de su gabinete sobre la necesidad de investigar lo ocurrido.
Qué dice el reglamento de la FIFA
Hasta el momento, la FIFA no emitió ningún comunicado sobre el episodio. Sin embargo, el Código Disciplinario del organismo contempla la posibilidad de abrir expedientes cuando se exhiben mensajes considerados políticos durante una competencia oficial.
En particular, el artículo 34.3 del reglamento del Mundial prohíbe expresamente que los futbolistas muestren mensajes o lemas políticos antes, durante o después de los partidos.
Existen antecedentes de sanciones por situaciones similares. En 2014, la Selección argentina fue multada luego de exhibir una pancarta con el mismo reclamo sobre las Islas Malvinas tras un amistoso frente a Eslovenia. Además, durante el Mundial de Qatar 2022, la federación de Serbia recibió una multa de 20.000 francos suizos por desplegar un mensaje político vinculado con Kosovo en su vestuario antes del partido ante Brasil.
Qué dijeron los jugadores argentinos
Tras el encuentro, Gonzalo Montiel explicó cómo llegó la bandera al campo de juego y descartó que hubiera sido preparada previamente por el plantel. "Justo cayó una ahí y los chicos la agarraron. Así que nada, contento", contó el defensor.
Por su parte, Lisandro Martínez, que juega en el fútbol inglés desde hace cuatro años, aseguró que el gesto fue un homenaje a los excombatientes argentinos. "No podíamos fallarle al pueblo argentino", expresó.
En la misma línea, Leandro Paredes destacó la carga emocional que tuvo el momento para el grupo. "Es una parte triste de nuestra historia, para todos los involucrados. Y duele. Sabíamos que jugábamos también por ellos", afirmó.
El episodio volvió a poner en primer plano una rivalidad que excede lo futbolístico. Argentina y el Reino Unido mantienen desde hace décadas una disputa diplomática por la soberanía de las Islas Malvinas, administradas por Londres como territorio de ultramar y reclamadas por la Argentina desde 1833.
La guerra de 1982 dejó 649 soldados argentinos, 255 británicos y tres isleños muertos, una herida que continúa presente en la memoria de ambos países.