Sin embargo, las cosas tomaron otro rumbo. Desde París, donde convirtió un golazo contra Irak, Equi dio el visto bueno a la posibilidad de volar hacia un destino que está ascendiendo en el fútbol mundial gracias a su poder económico. Con la ejecución de su cláusula de rescisión, que aumentó de 15 a 20 millones de dólares días antes del primer partido de la temporada, el talentoso volanteno volverá al Xeneize tras los Juegos Olímpicos y se convertirá en jugador del Al Qadisiya.
El dinero del pase se dividirá de la siguiente manera: Boca recibirá 15 millones brutos de dólares, aunque a eso hay que descontar impuestos y porcentajes destinados al jugador, a Futbolistas Argentinos Agremiados y a un club de San Miguel por los derechos formativos, sumando aproximadamente un 20 por ciento. Se estima que el neto que ingresará a las cuentas de Boca rondará los 10 millones, aunque se espera la confirmación oficial del club.
Aunque la liga árabe y el campeonato local tienen diferencias deportivas notorias, la razón por la que el volante emigrará no es solo económica; también cree que Al-Qadsiah es un paso previo a su gran salto a Europa.