Esta vez, desde el primer partido, toda la familia apostó por la tradicional camiseta albiceleste, que además luce el histórico parche dorado de campeón del mundo, una distinción que Argentina exhibe tras la consagración obtenida en Qatar.
Una noche histórica para Messi: hat-trick y emoción
Dentro del campo de juego, Messi protagonizó una actuación memorable. A los 39 años y en su sexta Copa del Mundo, el rosarino fue la gran figura del encuentro al convertir los tres goles del triunfo argentino.
El primero llegó a los 16 minutos tras una asistencia de Rodrigo De Paul y una definición de zurda imposible para el arquero rival. El segundo apareció en el complemento, aprovechando un rebote dentro del área, mientras que el tercero llegó con un remate cruzado que desató la locura de los miles de argentinos presentes en el estadio.
Fue el primer hat-trick de Messi en una Copa del Mundo, un registro que se sumó a otra marca histórica: el encuentro frente a Argelia representó su partido número 200 con la Selección argentina mayor.
La actuación del capitán también le permitió seguir escalando posiciones entre los máximos goleadores de la historia de los Mundiales y reafirmar su condición de leyenda absoluta del fútbol.
La ovación que recorrió el mundo
Cuando Lionel Scaloni decidió reemplazarlo a los 79 minutos para darle ingreso a Nicolás Paz, todo el estadio se puso de pie.
Las más de 70 mil personas presentes en el Arrowhead Stadium le brindaron una ovación que rápidamente se viralizó en redes sociales. Las imágenes mostraron a un Messi emocionado mientras saludaba a las tribunas después de una de las actuaciones más destacadas de toda su carrera mundialista.
Poco después llegó el mensaje de Antonela, que resumió el sentimiento de millones de argentinos que celebraron una noche perfecta: victoria, goleada y una nueva exhibición del capitán en el escenario más importante del fútbol.
Ahora, la Selección argentina buscará dar un nuevo paso hacia los octavos de final cuando enfrente a Austria el próximo 22 de junio a las 14 horas, mientras Messi intentará seguir ampliando una historia que parece no tener techo.