Franco Armani se consolidó como un símbolo de River desde su llegada en 2018, destacándose por sus atajadas memorables que ayudaron a ganar varios títulos bajo la dirección de Marcelo Gallardo, como la histórica parada ante Darío Benedetto en la final de ida de la Copa Libertadores 2018. Sin embargo, el arquero campeón del mundo con la Selección Argentina tiene una debilidad notable: los penales. Esta vulnerabilidad se hizo evidente en la reciente eliminación de River contra Temperley en la Copa Argentina, donde su racha negativa se prolongó.
