El club también lidera ampliamente en comparación con su clásico rival, Boca, cuyo estadio tiene una capacidad considerablemente menor, lo que profundiza la brecha en términos de convocatoria.
El éxito de River no solo se mide en títulos y en el rendimiento deportivo, sino también en la fidelidad de su hinchada, que convirtió al Monumental en un ícono mundial de la pasión futbolera. Con este reconocimiento, el Millonario no solo domina dentro de la cancha, sino que también se posiciona como un líder en términos de impacto cultural y social en el fútbol global.
River rompe un récord mundial y supera a Boca y los gigantes del fútbol global, tanto en lo deportivo como en lo que respecta a la convocatoria de su fiel público.