Quizás, la primera promesa de amor y fidelidad que hace una persona en la vida es hacia un equipo de fútbol. La devoción hacia un club es uno de los sentimientos más auténticos que existen y, en muchos casos, dura desde el nacimiento hasta la muerte. Aunque los jugadores y entrenadores cambien, las camisetas se renueven, la pasión inquebrantable de los hinchas perdura a lo largo del tiempo, tanto en los momentos buenos como en los difíciles.
