Definir qué es un default debería ser, a esta altura de nuestra historia, una cuestión simple y por todos conocida. Básicamente, el default se produce cuando un país no puede hacer frente a sus compromisos financieros.

Definir qué es un default debería ser, a esta altura de nuestra historia, una cuestión simple y por todos conocida. Básicamente, el default se produce cuando un país no puede hacer frente a sus compromisos financieros.
Tiene como característica, además, que suele ser "no forzado" sino que voluntariamente un país propone reestrucuturar su deuda porque no puede afrontarla tal y como la contrajo.
Un país puede tomar esta decisión cuando:
Para los historiadores, los primeros casos se remontan a la Antigua Grecia. Alrededor del 377 a.C. una decena de "polis" griegas no pudieron seguir aportando con sus obligaciones. Desde entonces, los remedios aplicados nos resultan familiares: inflación y devaluación para permitir que la actividad económica recomience.
Otros elementos movilizadores de recursos, y devastador al mismo tiempo, han sido las guerras y revoluciones. Primero hay que tomar créditos, pedir préstamos, en definitiva, endeudarse para las gestas patrióticas. Pero luego, y si el resultado no es el triunfo, afrontar los compromisos se vuelven imposibles... default inevitalbe.
Pero en la historia moderna, a las guerras y revoluciones se agrega otro elemento tanto o más perturbador. El manejo financiero que los países hacen con sus recursos.
Dos investigadores de Harvard, Kenneth Rogoff y Carmen Reinhart, estudiaron el período comprendido entre los años 1800 y 2000. Llegaron a la conclusión de que en total hubo 250 cesaciones de pago. Más de una por año en ese período.
Esto parece desmentir la creencia de economistas ortododoxos. Los default no son "rara avis" en las finanzas mundiales.
Para las Naciones Unidas, los datos son claros. Las naciones en desarrollo son las más vulnerables. Por ende, más propensas a sufrir la amenaza de la cesación de pagos.
Desde 195 a la fecha hubo más de 600 casos que involucraron a 95 estados soberanos.
El default puede darse ante acreedores privados, como bancos y particulares o tenedores privados de bonos. También con organismos de crédito internacional, como el Club de París (la Argentina, por ejemplo)
Si hacemos un rápido ranking, curiosamente la Argentina no es la primera de la lista.
España tiene 14 en su historia. Luego sí, nosotros con 8+1 (ya que el actual, "selectivo" ha sido calificado de "un solo día")
La cesación de pagos de Argentina de 2001, de unos US$95.000 millones, es considerada por economistas como Jill Hedges como el default soberano más grande de la historia.
El mayor default de los últimos tiempos ha sido el de Grecia en 2010. Por la crisis financiera que estalló en 2008, llegó a un acuerdo con los tenedores de bonos para pagarles US$138.000 millones menos de lo que debía: US$410.000 millones en concepto de deuda pública. Eso sí, no dejó el Euro ni la Unión Europea.
Se estima que entre el 1 de octubre de 1997 y el 17 de agosto de 1998, el Banco Central gastó aproximadamente 27 mil millones de sus reservas en dólares para mantener su banda cambiaria. De enero a agosto, el mercado bursátil había perdido más del 75% de su valor.
La crisis financiera en Rusia (también llamada la "crisis del rublo") golpeó a ese país el 17 de agosto de 1998. Dado el declive consiguiente en los precios mundiales de los commodities, los países como Rusia, estuvieron entre los más severamente perjudicados. El petróleo, el gas natural, los metales y la madera conformaban más del 80% de las exportaciones del país. En el contexto internacional, las consecuencias económicas de esta crisis se denominaron "Efecto Vodka"
Sin embargo, la crisis fue la que permitió al aparato de producción ruso volver a ser competitivo. El alza de los precios del petróleo y las reformas económicas prometidas por Vladímir Putin a partir de 1999 también favorecieron este rebote. Entre 1999 y 2008, Rusia tuvo un crecimiento económico promedio anual de 6,9 %
"Porque al final, se frenen los pagos o no, casi siempre hay una negociación para un descuento y un nuevo plazo, de modo que el compromiso de pago original termina no cumpliéndose", sañala el economista Miguel Boggiano
Otros que cayeron en default tienen mejores antecedentes Países como EE.UU., Reino Unido y Alemania, son considerados "creíbles" por los mercados internacionales y siempre hay crédito disponible para recuperse a mayor velocidad que los mercados emergentes.
Pero no solo de default vive el mundo. Si se cansó de tantos casos tan complejos, con finanzas más que en rojo, busque ejemplos de tranquilidad. Ellos siempre han honrado sus compromisos. No son muchos, elija. Entre ellos figuran Suiza, Bélgica, Noruega, Finlandia, Corea del Sur, Singapur y Nueva Zelanda.