El funcionario dijo que "nuestra medida es un disparador; nosotros vamos a hacer un aporte de 5.000 millones de pesos del fondo fiduciario; donde haya alguna dificultad para sostener el crédito, se tomarán medidas desde el Ministerio", indicó.
El año pasado, el Gobierno nacional estableció el congelamiento de las cuotas de créditos hipotecarios actualizados por Unidad de Valor Adquisitivo (UVA) con vigencia entre abril de 2020 y enero de 2021, en el marco de la crisis provocada por la pandemia de Covid-19.
Luego, para evitar saltos sustanciales en las cuotas tras el prolongado período de congelamiento, el Gobierno estableció un mecanismo de convergencia con vigencia entre febrero de 2021 y julio de 2022.
Para prevenir posibles situaciones de vulnerabilidad durante la convergencia se estableció un mecanismo de reaseguro, que obliga a las entidades financieras a ofrecer facilidades a los deudores siempre que se supere la incidencia de las cuotas supere el 35% de los ingresos.
Según las relaciones cuota-ingreso declaradas por las entidades financieras otorgantes para cada una de las financiaciones, más del 90% de las personas deudoras enfrentará una relación cuota-ingreso inferior al 35% en julio de 2022, cuando finalice el cronograma de convergencia.
Por este motivo, el monitoreo iniciado por el Banco Central buscará generar alertas tempranas para identificar y atender posibles casos de riesgo que afecten a personas deudoras.