Este jueves, el riesgo país se encuentra en los 439 puntos. Es decir, está a solo 39 puntos de perforar los 400, un límite que se puede considerar como tope para poder acceder a créditos con una tasa de interés que la economía argentina pueda pagar.
Hasta ahora, el gobierno de Javier Milei y Luis Caputo, optó por otros medios para pagar compromisos externos, como los swap de China y Estados Unidos y los créditos del Banco Mundial o el FMI. Ambos funcionarios dijeron que sólo pretenden regresar al mercado internacional de crédito cuando el riesgo país sea muy inferior al actual.
El último presidente en poder acceder a ese tipo de créditos - para el país y para las empresas - fue Mauricio Macri. En octubre de 2017 registró el valor más bajo del riesgo país con 343 puntos.
El respaldo del FMI es interpretado por el mercado como una señal positiva para el plan económico oficial, que busca consolidar el equilibrio fiscal, reducir la inflación y recuperar plenamente el acceso al financiamiento internacional después de años de restricciones.
Otra señal de aliento del FMI a las autoridades argentinas
El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a respaldar el rumbo económico de la Argentina y destacó las “mejoras considerables” que registró el país en sus condiciones de financiamiento durante los últimos meses. El mensaje fue interpretado como una nueva señal de confianza hacia el programa económico del presidente Javier Milei.
Sin embargo, Kozack - vocera del FMI - no quiso dar ninguna fecha probable y dejó eso en manos del gobierno argentino. La situación financiera argentina mejoró de manera significativa en comparación con la observada un año atrás y remarcó especialmente la reducción del riesgo país y el renovado interés de los inversores internacionales.
La postura del FMI coincide con una serie de señales positivas que recibió la Argentina durante las últimas semanas. Las calificadoras Fitch Ratings y Standard & Poor’s mejoraron la nota de la deuda soberana argentina hasta la categoría B-, un escalón que refleja una menor percepción de riesgo por parte del mercado internacional. Esa mejora ayudó a profundizar la caída del riesgo país, que se ubicó en niveles mínimos desde 2018.
La caída del riesgo país alimenta las expectativas
Para los analistas, la baja sostenida del riesgo país es uno de los factores clave que podrían permitir un retorno gradual al financiamiento voluntario. Cuanto menor es ese indicador, menor es la tasa de interés que los inversores exigen para prestarle dinero a la Argentina.
Diversos bancos de Wall Street y consultoras internacionales vienen señalando que la combinación de superávit fiscal, desaceleración inflacionaria y estabilidad cambiaria está mejorando la percepción sobre los activos argentinos.
El Gobierno considera que recuperar el acceso normal a los mercados es un paso fundamental para consolidar la estabilización económica. Tanto en el Ministerio de Economía como en el Banco Central han insistido en que no existe una necesidad inmediata de salir a buscar financiamiento externo a cualquier costo.
En los últimos meses, la administración de Milei avanzó con distintas operaciones financieras destinadas a fortalecer las reservas y mejorar el perfil de deuda, mientras continúa negociando y cumpliendo las metas acordadas con el FMI.
El riesgo país baja para la Argentina. Aún debe caer por debajo de los 400 puntos, pero está en el nivel más cercano desde que asumió Javier Milei. (Foto: A24.com)
El respaldo del Fondo al programa económico
Las declaraciones del FMI llegan después de que el organismo aprobara nuevas revisiones del programa vigente con la Argentina y autorizara desembolsos adicionales. En cada una de esas evaluaciones, el Fondo destacó el ajuste fiscal, la reducción de los desequilibrios monetarios y los avances en la acumulación de reservas.
Según las últimas proyecciones del organismo, la economía argentina continuará creciendo durante 2026, mientras la inflación seguirá mostrando una tendencia descendente respecto de los niveles observados en años anteriores.
El FMI también valoró las reformas impulsadas por el Gobierno para fortalecer la estabilidad macroeconómica y mejorar las perspectivas de crecimiento de mediano plazo.
¿Cuándo volverá Argentina a emitir deuda?
La gran pregunta que sigue abierta es cuándo el Gobierno decidirá regresar de manera más agresiva a los mercados internacionales. Aunque algunos especialistas consideran que el país podría concretar nuevas emisiones “más temprano que tarde”, todavía existen desafíos importantes. Entre ellos aparecen la necesidad de seguir acumulando reservas, consolidar la baja de la inflación y sostener la confianza de los inversores internacionales.
Por eso, desde Washington dejaron en claro que la decisión final no depende del Fondo Monetario sino de la evaluación que realicen Javier Milei y Luis Caputo sobre el momento más conveniente para endeudarse nuevamente en el exterior.
Mientras tanto, el respaldo público del FMI constituye una nueva señal favorable para el Gobierno, que busca mostrar que la Argentina está cada vez más cerca de normalizar su relación con los mercados financieros internacionales después de años de aislamiento y elevadas tasas de financiamiento.
¿Qué significa el riesgo país?
El patrón para las tasas de interés que se debe pagar por un crédito internacional lo marcan los Estados Unidos, la Reserva federal y los dólares. Se expresa en puntos básicos lo que cada país debe pagar en intereses.
Por ejemplo: 100 puntos equivalen a 1 punto porcentual de tasa de interés adicional. Si un bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años rinde 4% anual y el riesgo país de Argentina es de 439 puntos (este jueves) , el mercado estima que Argentina debería pagar aproximadamente: 4% +4,39% = 8,39 % anual para emitir deuda en dólares a un plazo similar.
A principios de este año, Caputo anunció el retorno al crédito, pero en el mercado local. Se consiguió a una tasa del 9,5%. Es decir, ahora, la Argentina está a más de un punto por debajo si saliera al mercado exterior. Por eso la calma. El presidente y su ministro de economía ven como una línea definitiva de corte bajar de manera permanente los 400 o 350 puntos. Entonces sí, la economía argentina podría volver a endeudarse en el exterior sin temor a un nuevo default.