Hoy lo que se está observando son ligeros traspasos de pesos a dólares. Nada significativo. El stock de plazo fijo en moneda nacional se mantiene en ascenso incluso con tasas de 4% efectivo mensual. No hay corrida previa. Se cumple la teoría de que público y empresas ya estaban altamente dolarizados desde la crisis del 2018.
Lo que sí llama la atención es la caída en las acciones con papeles que perdieron hasta 5% en Nueva York. ¿Tiempo de comprar y aprovechar la agachada del mercado? Sólo para los inversores más valientes.
En el exterior, las bolsas siguen jugando a favor en esta previa electoral. De todas maneras, no hay que aguardar fuertes apuestas. Se está en el período de vacaciones en el hemisferio norte, con todas las posiciones en piloto automático. Si hay movimientos bruscos, es más producto de que los volúmenes en la plaza local son escasos y no porque haya grandes órdenes de compra o venta.
El apoyo del FMI resulta clave en las medidas adoptadas por el BCRA. Estaba en juego el cumplimiento de las metas monetarias pactadas en el acuerdo que entró en vigencia el 1 de octubre. En julio se iba a incumplir la meta de crecimiento cero de base monetaria. Ahora se calcularán las metas de julio y agosto unidas. Muestra todo que la relación del gobierno con el Fondo es muy cercana, íntima, y que también para el organismo es clave el éxito del plan.