Ese “ingreso VIP” atrajo la atención de gigantes tecnológicos, como Mark Zuckerberg y Elon Musk, quien dio una charla a fines de enero en la que habló sobre su firma Space X, el avance de las criptomonedas y la inteligencia artificial.
Musk había informado sobre la conferencia en su cuenta de Twitter y generó un fuerte revuelo entre los usuarios que quisieron sumarse a la plataforma. Lo mismo ocurrió con una ola de inversores que pensaron en colocar sus activos en esa nueva firma, pero cometieron un error.
Las acciones de Clubhouse Media Group se dispararon rápidamente, pero esa compañía no correspondía a la de la aplicación, sino que se trataba de una empresa dedicada a la atención e investigación médica, informó la agencia Bloomerg.
Este movimiento en el mercado no pareció escandalizar al dueño de Tesla, quien siguió alentando la utilización de la app e invitó a través de su cuenta de Twitter al presidente ruso, Vladimir Putin, a mantener una charla.
“¿Quisiera reunirse conmigo para conversar en Clubhouse? Sería un gran honor para mí”, escribió Musk. Lejos de evitar la situación, el vocero del Kremlin expresó: "Sería muy interesante", pero advirtió: “Necesitamos entender lo que se quiere decir, lo que se propone. Primero tenemos que verificar, luego reaccionaremos”. Y aclaró que el mandatario ruso no utiliza ni cuenta con redes sociales.
Clubhouse también despertó la atención de los usuarios en China y su impacto provocó la ira del gobierno.
A raíz de los debates que se formaban dentro de la app, varios ciudadanos chinos conversaron sobre temáticas como la democracia y otras cuestiones políticas que el régimen chino consideró una amenaza. Por eso, decidió eliminar la aplicación de la tienda de Apple.
Sin embargo, esta nueva red social se expande a pasos agigantados. Actualmente superó los 2 millones de usuarios y tiene una valuación de más de $1.000 millones que le permite establecerse como un nuevo unicornio dentro de los gigantes de la tecnología.