Precisó que hay 81 países que requirieron asistencia al organismo, una cifra sin precedentes. De ellos 50 son de bajos ingresos y los restantes 31 son emergentes. Estos últimos sufrieron una escalofriante salida de capitales: 83.000 millones de dólares.
Para Georgieva, los países emergentes "se encuentran particularmente afectados por una combinación de crisis de salud, parada de la economía mundial, fuga de capitales y, para algunos, una caída brusca en los precios de los productos básicos".
La titular del FMI también advirtió que la necesidad financiera de estos países es tan grande que pidió duplicar la capacidad de financiamiento de emergencia inicial específica para frenar la pandemia, que se había acordado recientemente por 50.000 millones de dólares.
"El FMI ya tomó medidas para proporcionar alivio para el pago de la deuda de sus miembros más pobres", bajo el Fideicomiso de Contención y Alivio de Catástrofes y "explorará opciones adicionales para ayudar a los miembros que experimentan escasez de divisas", concluyó.