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Debate impositivo

Ley de Alquileres: cómo es la controversia por el impuesto a la vivienda vacía

Por qué los analistas y especialistas inmobiliarios alertan sobre la creación de este impuesto. Qué pasaría con los precios, que harían los propietarios y cómo afectaría a los inquilinos.
por Carlos Toppazzini | 14 de abril de 2022 - 16:41
Ley de Alquileres: cómo es la controversia por el impuesto a la vivienda vacía

De los barrios más rentables resaltan Parque Patricios (4,5%), La Boca (4,5%), Balvanera (4,3%), San Cristóbal (4,3%) y Villa General Mitre (4,2%).

“Es necesario que la ley establezca un equilibrio entre propietarios e inquilinos, por lo que la intención de topes de ajustes y nuevos gravámenes no es positiva”, señala Martín Calveira, de la Escuela de Negocios de la Universidad Austral. El problema, agrega, “pasa por estabilizar toda la estructura de precios de la economía porque no hay solución para un solo sector debido a que los precios funcionan en una matriz de interrelaciones permanentes”.

Al respecto, Ariel Champanier, presidente de Remax Premium, lo dice con palabras más directas: “La Ley de Alquileres no sirvió para nada, fue muy mala y generó más problemas, tanto para el propietario como para el inquilino; no benefició a nadie y demostró otra vez que lo que toca la política en lo privado, lo daña”.

En eso coincide Matías Chirom, director General de Baigún Operaciones Inmobiliarias, para quien “el mercado se debe regir por sus propias leyes y se deben premiar o beneficiar ciertas acciones para incentivar a quien las cumpla”.

En ese sentido, recuerda, el objetivo de una persona que tiene una vivienda en alquiler es contar con un buen inquilino que pague la renta y que no quede desfasada por la inflación. Por su parte, el objetivo del inquilino es tener acceso a una vivienda en buenas condiciones y llegar a fin de mes sin que el alquiler sea un problema. “Creo que el problema de raíz es otro y no se está atacando su origen”, sostiene.

¿Un impuesto a la vivienda vacía es la solución?

La mayoría de los analistas coincide en que las restricciones y regulaciones de contratos privados no son efectivas, al menos en el impacto real sobre los precios. Para Calveira, incluso, la gestión debería estar centrada en estabilizar la dinámica inflacionaria.

“Si se sostiene esta inflación, por más que sumen nuevos impuestos, como el que gravaría los inmuebles vacíos, la ley probablemente no tendrá el éxito esperado, menos aún para los inquilinos”, indica.

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Vivienda vacía: el impuesto también podría generar desincentivo para la inversión, alertan desde las inmobiliarias.

La propuesta de un impuesto sobre una vivienda vacía contempla la idea de que aquel individuo que tenga inmuebles ociosos podría generar renta y, con esa renta, tener capacidad de pagar impuestos. “Es el concepto de imposición sobre el patrimonio que pretende grabar no la renta real, sino la potencialidad de generarla”, explica Marcelo Rodríguez, profesor de Impuestos en la facultad de Cs. Económicas de la Universidad de Belgrano.

Según su lectura, esto tiene un “efecto económico primario, productivista; es decir, obliga al propietario a destinar su inmueble a una actividad para que, al generar renta, pague un impuesto”. Sin embargo, aclara, “también podría generar desincentivo para la inversión porque aquel individuo que quiera comprar un inmueble sabe que tendrá un impuesto que lo gravará”.

Para el especialista, “estas iniciativas no tienen un foco técnico tributario, sino que buscan subsanar problemas macroeconómicos. Es decir, se recurre a soluciones que no sólo son con tinte recaudatorio, sino que pretenden un efecto colateral que resuelva un problema coyuntural”.

Inmuebles vacíos: qué dicen las inmobiliarias sobre el impuesto

Un nuevo impuesto a la vivienda vacía es otra locura, no debería prosperar una medida así, y es una muy mala noticia para el mercado inmobiliario”, remarca Champanier; para quien, de todas maneras, si llegara a implementarse, “podrían surgir muchas maneras de evadirlo, hasta se podrían crear contratos ficticios para no pagar”.

Chirom, en tanto, destaca que “agudizará la crisis que vive el mercado inmobiliario en relación a los alquileres residenciales, donde ya vimos como la implementación de la Ley de Alquileres fue perjudicial para todas las partes, en lugar de beneficiar a los inquilinos, con fuerte aumento de precios y menos oferta”.

De hecho, ambos especialistas coinciden también en que la medida puede traer otras consecuencias: más regulaciones al mercado, menos transparencia, problemas en el control, menos inversiones locales y extranjeras para la compra de inmuebles, exceso de oferta de propiedades en venta y fuerte caída del valor del m2.

Por último, explica Chirom, “todo termina golpeando al inquilino que tiene precios de alquileres por las nubes y, por lo general, un salario bajo que no lo acompaña y un aumento anual imposible de afrontar”. Sin dudas, afirma, “es una ley que debería ser repensada, pero con todos los actores en la mesa”.

En definitiva, las medidas deberían incentivar la construcción de inmuebles para facilitar el alquiler o venta. De lo contrario, como sospechan en el sector inmobiliario porque lo han visto en otras oportunidades, “sumar impuestos no beneficia a los trabajadores, sino que alientan que el mercado se vuelva más complejo para resolver operaciones”.

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