Si bien son muchos los clientes “hobbistas” (como denominan en el sector a los usuarios amateurs u hogareños) interesados en la compra de estos artículos, también son muchos los profesionales que año tras año buscan herramientas de la más alta calidad que le sirvan para renovarse, asegura.
En tanto que Aldo Morales, gerente de Marketing de Stanley Black and Decker, reconoce que la pandemia “sorprendió a todos y, aunque los primeros meses marcaron un freno en las ventas que se vio reflejado entre abril y mayo del 2020, a partir del mes de junio hubo un rebote y las ventas comenzaron a subir”.
De todas maneras, explica Morales, “el hecho interesante fue que cambió el mix de venta, porque bajó el nivel de productos industriales y subió el de productos profesionales y hobbistas”, que fue el que proliferó con la pandemia.
Herramientas, pandemia y… Tutoriales
Hay que decirlo: una gran mayoría de quienes se volcaron a arreglar todo en casa, jamás habían tocado un martillo y no tenían idea del asunto. Por lo que esta nueva pasión también se potenció gracias a las capacitaciones y tutoriales sencillos que muchos influencers ofrecían a través de las redes sociales o por canales de Youtube, específicamente dedicados al tema.
En ese sentido, no solo aquellos sin nada de experiencia en la materia vieron un espacio para un nuevo hobbie sino que, además, muchas mujeres rompieron estereotipos y se pusieron a cargo de los arreglos del hogar, realizando a su vez la compra de herramientas y otros productos necesarios para las tareas.
“Las personas se encontraron en sus casas, sin poder salir y con un nivel más bajo de gastos que les permitió invertir en refaccionar sus hogares. Esto claramente se reflejó en nuestro negocio y en el de nuestros clientes a lo largo de todo el país”, sostiene Morales.
Qué pasó con la industria de herramientas
La pandemia no sólo afectó a los locales de venta de productos, sino que también lo hizo con fábricas, terminales portuarias y el negocio mundial del transporte se encontró con embudos importantes para la carga de barcos y manejo de mercadería en puertos.
Esta situación produjo importantes retrasos a nivel global en el despacho de máquinas y herramientas, así como también afectó el costo de transporte que terminó impactando la economía mundial y que todavía hoy causa dificultades en el sector industrial.
Sin embargo, después de 22 meses del inicio de la pandemia, “las ventas se han nivelado debido, principalmente, a que la gente volvió a las calles, a las vacaciones, a sus compras habituales y ese foco extraordinario por la remodelación de las casas se va acomodando. Es decir, las empresas vuelven a ritmos más normales de producción y el mix de venta se vuelve a equilibrar”, finaliza Morales.