Particularmente, los últimos años presentaron un acentuado proceso de reducción neta de firmas a nivel nacional con asalariados registrados.
En este sentido, el gráfico 1 muestra que la cantidad de empleadores con trabajadores declarados tuvo su valor más bajo en los últimos 14 años en septiembre de 2021. Y, si bien posteriormente hay un cambio de tendencia, los valores actuales están por debajo de la cantidad de organizaciones registradas en el 2019.
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Gráfico 1: Empleadores con trabajadores declarados. En miles. (Fuente: IIE/BCC sobre la base de Superintendencia de Riesgos del Trabajo de la Nación).
Por otro lado, la dinámica de apertura y cierres de empresas a lo largo de los últimos años permite también profundizar el análisis.
En ese sentido, en el gráfico 2 se puede observar que durante los últimos años fueron más las compañías que cerraron (no declararon empleo en el trimestre relevado) que las que iniciaron actividades. Sin embargo, la situación tiende a revertirse a partir del último trimestre de 2021, donde las aperturas están por debajo de los años anteriores a 2020.
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Gráfico 2: Apertura y cierre de empresas registradas. (Fuente: IIE/BCC sobre la base de Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación).
Impacto en el empleo
Por otra parte, la menor cantidad de empresas en el mercado, más la baja expectativa de supervivencia y los altos costos de mantener un empleado, tienden a generar un efecto negativo en la cantidad de asalariados contratados y, en consecuencia, en el nivel de empleo formal.
Al respecto, el gráfico 3 representa el porcentaje de empresas según la cantidad de trabajadores declarados contratados: 92% contrata hasta 25 empleados formales, mientras que solo 8% cuenta con más de esa cantidad.
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Gráfico 3: Empresas según cantidad de empleados declarados. (Fuente: IIE/BCC sobre la base de Superintendencia de Riesgos del Trabajo de la Nación).
Esta dinámica se corresponde con políticas gubernamentales poco orientadas al incentivo y promoción de la actividad empresarial, donde las trabas burocráticas, la alta presión fiscal y las restricciones económicas impuestas generan un limitante al crecimiento y continuidad de las empresas en el tiempo.
Otra variable fundamental es la informalidad; que en el primer trimestre de este año alcanzó a un 36,9% de los ocupados, el nivel más alto de los últimos 14 años.
Por lo tanto, concluye el análisis de las organizaciones que encararon el informe de situación, la revisión de las políticas aplicadas en los últimos años es esencial para lograr un fortalecimiento, desarrollo y crecimiento de las empresas y el empleo.