El crecimiento del riesgo país en tres años, el 40%, muestra además el fracaso del gradualismo que impuso Mauricio Macri. Porque para financiar ese gradualismo, tuvo que efectuar una serie de emisiones de deuda que ahora hace que se encuentre en niveles muy elevados, y que obligan al fuerte ajuste de las cuentas públicas.
En síntesis: apenas asumió Mauricio Macri, emitió deuda para no hacer un ajuste fuerte del gasto. Ahora se ve obligado a hacer ese fuerte ajuste para pagar la deuda.
La situación en los países emergentes tampoco ayuda. A esta altura del año, los grandes administradores de fondos no hacen grandes apuestas. No compran. Los que vienen ganando dinero ya cerraron posiciones.
Y los que vienen perdiendo, evitan aumentar el rojo. Por ello es que la deuda argentina además carece de grandes interesados. Recién para enero podría revertirse la tendencia en la medida en que los mercados emergentes vuelven a subir al centro de la escena.
Mientras, el gobierno gestiona la renovación del "repo"' con bancos (Nomura, Santander, Citi, HSBC, BBVA) por US$ 2.100 millones como mínimo. Vencen cerca de u$s 4.200 millones. El ministro Dujovne asegura que no necesita una renovación total. Es una buena señal.