El diferencial de esa tarifa, cercano al 20% del total de las boletas, está previsto que sea pagado por los usuarios a partir del mes de diciembre, cuando las facturas reflejan el menor consumo habitual.
De ese modo la tarifa aumentó un 10% en abril; otro 9,5% en mayo; y 7,5% en junio, pero esas subas fueron en consonancia con la aplicación de la tarifa plana para los hogares.
El secretario Lopetegui mencionó que "hay dos componentes para la tarifa: la cotización del dólar y el precio del gas; hay una diferencia en el dólar, pero algo se va a compensar con el precio del gas".
El funcionario además, explicó que "el precio del gas en teoría debería bajar, ya que está a US$ 4,55 por millón de BTU (unidad térmica británica), mientras el precio del dólar estaba fijado a $ 41, y ahí sí hay diferencia".