Incluso hay créditos por u$s 1.000 millones de bancos de fomento europeos que se hallan trabados por las normas del BCRA relacionadas con el “project finance” y el giro de las divisas al exterior. El sector energético, el principal afectado en este sentido.
Anoche sobraban interrogantes por lo que puede pasar con la economía argentina tras las elecciones presidenciales. No hubo presencias de economistas del equipo de Alberto Fernández.
Tampoco las habrá otro encuentro tradicional empresario que es el Coloquio de Idea que se realizará la semana próxima en Mar del Plata. Eventualmente sólo Guillermo Nielsen podría ser de la partida.
¿Qué temas preocupaban a empresarios anoche?
La caída de la actividad económica y los desafíos que enfrentará quien sea el presidente desde el 10 de diciembre. De eso se discutió.
La situación fiscal es delicada con un rojo que se estima en 2% anual para 2020 si no se introducen medidas. Sin financiamiento externo ni interno, y sin el FMI, el rojo fiscal es equivalente a imprimir billetes, es decir, la “maquinita” del BCRA. Y ello es equivalente a mayor inflación.
El mayor diálogo entre sectores políticos bien opuestos quedó traducido en la mesa 53 de noche: si se traduce en políticas económicas consistentes y de largo plazo puede dar lugar a esperanzas sobre el inicio de una recuperación de la economía argentina.
Juan José Cruces en su discurso, habló del “impulso de un sueño compartido por toda la comunidad: contribuir a construir un país moderno, próspero, abierto al mundo y más equitativo”. Todos coinciden en la meta, resta que coincidan en el sendero.