"La vacuna que utiliza hoy Argentina es la más moderna y validada del mundo en términos de protección contra las variantes de virus de fiebre aftosa. Retirar el virus A2001de la vacuna sería un error y un paso atrás en términos de protección contra las variantes de virus tipo A que hoy circulan por el mundo, especialmente en países de la región como Venezuela donde está presente la enfermedad y no existen datos claros de cuáles son los tipos de virus de la aftosa circulantes", insistió.
¿Exportación en jaque?
Por otro lado, advirtió sobre las consecuencias que puede tener cambiar la vacunación en un contexto donde la Argentina necesita exportar sus producción bovina: "Debe considerarse además con sumo cuidado que los análisis de riesgo necesitan hacerse en todo sentido. Cuando se trata de vacunas originadas en otros países que van a ser inyectadas a nuestro ganado, se debe evaluar especialmente evitar el ingreso de enfermedades no existentes en el país, así como también medir las consecuencias de reducir el nivel de protección de nuestro rodeo".
El escrito también da cuenta de que en Bolivia y Brasil se dejó de vacunar, que Venezuela y Colombia siguen con fiebre aftosa. "Estos cambios en la región representan nuevos escenarios de riesgo y no hay que olvidar los vertiginosos cambios que hay a nivel global en cuanto al movimiento de personas y mercaderías de toda índole, generándose constantemente nuevos riesgos adicionales", describió.
"Argentina posee la mejor herramienta para estar seguros y está validada a nivel global por varias autoridades regulatorias y desafíos a campo, por lo que cualquier cambio debe ser para mejorar y no para que con el polémico argumento de “modernizar” se termine retrocediendo en todo lo conseguido en termino de estatus sanitario y acceso a mercados", concluyó.