Entre los damnificados, hay quienes plantean la posibilidad de solicitar un amparo, semejantes a los que florecieron en el “corralito”, intimando a la devolución de los dólares.
¿Por qué las personas humanas en Argentina cobran las Letras y las personas humanas con tenencia en el exterior no las pueden cobrar? Más allá de amparos o juicios, la probabilidad de cobro sigue siendo baja. Aún transfiriendo sus Letras a la Argentina a una cuenta individual para poder cobrar siguen estando en problemas. Es que el decreto de “reperfilamiento” sólo paga las tenencias de letras que se verifiquen hasta el 31 de julio. Tampoco en ese caso acceden al beneficio.
La preocupación de los tenedores de Letras en el exterior, la mayoría argentinos, es que el futuro presidente, ante el pago final que deba hacer de ese reperfilamiento a fines de febrero, decida incluirlos en otra restructuración. Quien asuma el 10 de diciembre no contará precisamente con excedente de fondos y se verá tentado a incluir las letras en la restructuración que abarcará a toda la deuda argentina.
Lo que está claro es que no hay nada seguro en la Argentina. Nadie imaginaba que antes de una elección presidencial se iba a entrar en default con el pago de la deuda de corto plazo. Pero ocurrió. Macri lo hizo.