“Todavía no sé cómo va a manifestarse. Puede ser tecnología, biología o integración entre humanos y máquinas. Pero cada vez pienso más que la gran transformación de esta época puede terminar ocurriendo en nosotros, no solamente en las máquinas”, explicó.
La hipótesis que plantea es tan ambiciosa como inquietante: mientras la humanidad desarrolla sistemas cada vez más avanzados, también podría estar abriendo la puerta a una transformación de sí misma.
“Creemos que estamos creando una nueva clase de máquinas con la inteligencia artificial, pero tal vez después descubramos que, mientras hacemos esto, también estamos creando una nueva forma de ser humanos”, sostuvo.
Por eso, el astrólogo decidió dejar sus predicciones por escrito, con fechas y argumentos, para volver sobre ellas cuando llegue el momento. “Si hoy veo algo para 2027 o para después de 2030, quiero dejarlo escrito, y después mirar qué pasó. Para mí eso le da mucho más valor a una predicción”, señaló.
Mucho antes de proyectar escenarios sobre robots y posibles cambios en la humanidad, Bersano ya sentía curiosidad por los misterios. Tenía entre ocho y diez años cuando compró su primer libro y su primer mazo de tarot, una afición que mantuvo en secreto durante un tiempo.
“Desde chico me llamaron mucho la atención los misterios. Me gustaba mirar a las personas, sus gestos, sus silencios, sus cambios”, recordó. “Lo leía a escondidas porque pensaba que me iban a tratar de loco”.
Con los años incorporó la astrología, la numerología y la hipnosis. Primero utilizó estas herramientas en consultas personales y, más adelante, comenzó a observar ciclos históricos, transformaciones sociales y tendencias vinculadas con el futuro.
En su experiencia, uno de los errores más habituales al consultar el tarot es buscar una respuesta definitiva que resuelva una decisión personal. “El error más común es querer que el tarot decida por uno mismo. Las preguntas más comunes son: ‘¿Me separo?’, ‘¿Acepto este trabajo?’, ‘¿Va a volver tal persona?’”, explicó.
Para Bersano, la clave está en formular preguntas que permitan comprender mejor una situación, en lugar de esperar un simple sí o no. Por ejemplo, en vez de preguntar si una pareja volverá a estar junta, propone indagar qué está pasando en el vínculo, qué patrones se repiten y qué podría suceder si nada cambia.
Su recomendación es cambiar el enfoque: “En vez de ‘¿qué me va a pasar?’, preguntar ‘¿qué está empezando a pasar y todavía no estoy viendo?’”.
Hay una idea que Bersano suele repetir en sus redes y que relaciona con el pensamiento de Carl Gustav Jung: “Hasta que no hagas consciente lo inconsciente, te controlará y lo llamarás destino”.
El tarotista utiliza esa frase para explicar cómo, desde su perspectiva, ciertas conductas pueden repetirse sin que una persona advierta qué las provoca.
“Una persona puede perder varios trabajos o tener problemas de dinero y pensar que tiene mala suerte. Pero en realidad hay un patrón inconsciente que la domina. Cuando comprendemos ese patrón, los resultados empiezan a cambiar”, afirmó.
Para explorar esas situaciones, combina distintas herramientas. Según detalló, la astrología le permite observar ciclos y momentos; la numerología, interpretar etapas y procesos; y el tarot, analizar el presente y los posibles caminos de una situación.
Sin embargo, aclaró que no siempre utiliza todos los recursos al mismo tiempo. Lo que más le llama la atención, explicó, es cuando dos o más herramientas parecen apuntar en una dirección similar. Según su interpretación, eso es lo que ocurre con sus predicciones para 2027 y el período posterior a 2030.
Bersano también trabaja en Astar, un proyecto que comenzó vinculado con la astrología y el tarot y que ahora busca convertir en un portal más amplio. “Estoy armando un portal. Quiero que sea un espacio donde una persona pueda entender su carta, sus números, sus ciclos y lo que está viviendo”, explicó.
Con una comunidad de más de 15.000 seguidores en Instagram, comparte predicciones, contenidos educativos y reflexiones sobre el comportamiento humano.
Mientras tanto, sus fechas clave ya están planteadas: 2027, como el año que destaca por el avance de los robots, y el período posterior a 2030, como el escenario en el que imagina una posible transformación de la propia humanidad.