En cambio, Castro es un especialista en elencos corales compartiendo protagonismo con un grupo parejo, como en Cien días para enamorarse. El anterior programa en el que trabajó lo tuvo como uno de los galanes. El otro era Juan Minujín, pero lejos del caso que contamos aquí, en esa tira ambos actores interpretaban a dos amigos que vivían juntos, compartían muchas escenas y llevaban la historia a la par.
Pero en Pequeña Victoria el caso de los galanes principales es bien distinto. Castro entró al elenco cuando estaba casi completo y el mismo actor confesó que él "pidió" estar en esta tira. Por ese lado, entienden algunos integrantes del equipo, habría venido cierta resistencia de Arana a compartir un protagónico tan estelar con otro galán a su mismo nivel, y de allí la decisión de no cruzarlos en los 60 capítulos de la novela.