Guillermo Pardini fue condenado por violencia de género contra su ex novia y desplazado de sus trabajos

Guillermo Pardini fue condenado por violencia de género contra su ex novia y desplazado de sus trabajos

La Justicia condenó a 6 meses de prisión en suspenso a Guillermo Pardini por la denuncia de Verónica Magdalena de violencia de género.

A partir de esta condena, que se conoció el viernes a la tarde, el periodista fue desvinculado de su trabajo en AM Continental y Confrontados, en Canal 9. 

Los abogados de Pardini presentaron un comunicado de descargo a la prensa: "La decisión de la Cámara de Casación implicó el rechazo del recurso interpuesto por la defensa contra la condena dictada por un Tribunal. Entre nosotros, una persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario en un juicio respetuoso del debido proceso, luego del cual se llegue a una sentencia condenatoria, y esta quede firme".

"La 'firmeza' se adquiere o bien cuando se consiente la resolución, o cuando se agote a su respecto toda la vía recursiva. Ninguna de las dos circunstancias pasaron en el caso, toda vez que la decisión de Casación fue recurrido por un recurso extraordinario federal, esperando que la resolución sea revisada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Incluso de ser rechazado ese recurso quedaría la posibilidad de interponer un recurso de queja directamente ante la Corte", continúa.

"Sucintamente se planteó en el recurso extraordinario respecto de la resolución de Casación: la arbitrariedad por la falta de consideración de los argumentos de la defensa que hacían a la solución del caso, y la falta de consideración de testimonios que avalaban la versión de Pardini, lo que lleva a concluir que la decisión adolece de una fundamentación que es sólo aparente y por lo tanto arbitraria", finaliza el comunicado.

  Verónica Magdalena denunció que el periodista la golpeó, la ingresó en una bañadera y le prendió el agua. Me empezó a pegar y a patear. Me daba con la mano abierta en el lado izquierdo de mi cara. En un momento atiné a levantarme y él me agarró, me tiró en la bañera y abrió la ducha. Yo pensé que me había roto la cabeza. Y ahí hizo un chiste: ‘Bueno, por lo menos no te abrí la fría’. Después empezó a pedirme perdón, a abrazarme, a decirme que él no era eso” relató Verónica.

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