"Lo único que me falta es que me tomen como la loquita que tiene el fantasma de la madre. ¡Ya diferentes adjetivos calificativos puedo ir acuñando como para que encima me toque ese!", se excusó primero. Sin embargo, ante la insistencia de Dlugi reveló: "La comunicación ahora está medio cortada, pero yo le hablo igual. Parece que el desarme y la remodelación de la casa, hacen que (la comunicación) esté acotada. No está tirando los libros ni nada".
La actriz se refirió también a la causa judicial que inició en su contra Antonella, la hija de Natacha Jaitt, luego de que dijera en varias oportunidades que su mamá padecía una grave enfermedad.
"La denuncia de la hija de Natacha quedó en la nada misma. Fui a una mediación donde mi abogado es Fernando Burlando. Sé que teníamos que ir a firmar algo de un papel, pero imaginate que yo no puedo estar en todo. Nos reunimos en un lugar para un tema de conciliación, pero ella no se presentó, vino solo su abogado. Quedamos que nosotros vamos a elaborar un escrito con la anuencia de ellos, no con un pedido de disculpas, sino con una aclaración de que no se quiso manchar su nombre sino que (lo que dije) tiene que ver con una información periodística", aseguró.