Iban 85 minutos de partido, Lyon ganaba 2-1 y Manchester City acechaba en busca del empate. Gabriel Jesús desbordó, remató cruzado y la pelota fue directo hacia Raheem Sterling, que entraba por el centro. Solo, con tiempo y espacio, dentro del área chica, remató con el arco vacío y tiró la pelota por encima del travesaño. Era el 2-2. Dos minutos más tarde, en una contra, llegaría el tercero del equipo francés.








