No saben lo que me costó. Por eso valoro que siempre me hayan escuchado y ayudado a sentir esta total libertad que siento para hablar con ustedes. Me dieron el tiempo y el espacio para contarlo. Y ahora ya me hacen jodas, me tiran chistes en la mesa y nos cagamos de risa.
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Maca, Coti, Emi y Sol con mamá Grisel.
Aunque ustedes lo hayan sabido desde siempre.
Sol, lo que me revelaste aquella vez no me lo voy a olvidar nunca. Eras re chica. Tenías 13, 14 años y le contaste llorando a mamá que sabías que a mí me gustaban las chicas. No llorabas por eso, sino porque me hacían bullying. Sabías que yo sufría por eso y no querías verme mal.
Emi, cuando estuviste viviendo acá, hace siete años, ni siquiera hizo falta hablarlo. Lo diste por sentado y me guardaste el secreto porque yo no quería contárselo a la familia.
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Las herramientas de trabajo, postal del departamento de Maca en San Telmo.
Extraño la época de los abuelos, ¿saben? Atesoro la época de la niñez por ese lado. Las fiestas un poco más familieras, más divertidas. Añoro todo eso, pero uno se va haciendo grande y esas cosas se pierden lamentablemente. Sé que ustedes piensan y sienten algo parecido.
Hablando de eso, me cuesta pensar en qué somos parecidas. Me preguntan y digo que en el humor. Nos reímos de nosotras mismas, somos irónicas. Compartimos un código. Me resulta más fácil pensar en las diferencias porque somos muy distintas. Por empezar, ustedes son unas ojotas para el deporte y yo ni en pedo hubiera hecho abogacía, jaja. Es como estudiar medicina para mí. Me salté la tradición, pero no había ninguna chance.
Pese a lo distinta que me veo de ustedes, somos muy unidas. Siempre estuvimos muy pegadas. Pasamos situaciones feas y eso hizo que nos uniéramos todavía más.
Me gustaría que se pelearan menos entre ustedes, ya sea por discusiones serias o boludeces. Obviamente entiendo que están todo el tiempo juntas y la relación se hace más chocante. Sé que son temperamentales. También sé que las veo esporádicamente y este último año fue el año que menos fui a visitarlas. Así que por eso mismo no me voy a poner a discutir con ustedes y soy la que intercedo. Pero dale, loco. No puede ser que siempre tenga que juntarlas para que hablemos las cuatro. Y siempre para que hablemos de lo mismo, hace siete años.
El rol de mediadora un poco me desgasta porque yo quiero estar en casa y disfrutar, pero me resulta necesario porque si no, ustedes se pelean y su manera de resolverlo es dejar que pase el tiempo y al final no se resuelve nada.
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Maca y Emi celebrando un campeonato con UAI.
Los palitos de recién se los tenía que dejar ahora para contrastar un poco con el derroche de amor personalizado que se viene:
Sol: Gracias por impulsarme en la decisión de iniciarle la intimación a la AFA y UAI. Gracias por no empujarme y sí por mostrarme y darme las herramientas para saber que tenía en mis manos la decisión de hacer historia.
Gracias infinitas por ser tan protectora. Por asumir ese rol casi de madre después de la separación de los viejos del que nos aferramos y que ahora queremos que sueltes. Sabemos que es cuestión de tiempo, pero nos gustaría mucho poder ayudarte. Envidio que seas tan responsable, prolija, ordenada. Vas a laburar aunque estés enferma, no te mandás ninguna.
Emi, mi casi melliza: tenemos mil anécdotas de chicas y tantas cosas compartidas. Gracias por acompañarme en cada una de las travesuras. Gracias por defenderme siempre cuando me agarraba a piñas con mis amigos, aun a riesgo de comerte algún piedrazo, jaja.
Disfruté mucho el tiempo que vivimos juntas. Me reflejo en vos cuando surge alguna situación inesperada. No nos desesperamos ni entramos en crisis. Logramos mantener la calma para pensar con claridad y decidir de la mejor manera.
Coti: para mí todavía sos una nena y lo serás siempre. Te veo como si tuvieses 15 años y por eso intentamos protegerte. Sé lo que sufriste en su momento y eso hizo que hayamos querido cuidarte aún más. Gracias por esa inocencia que tenés. Ojalá nunca la pierdas porque te hace muy especial.
Y así como te digo eso, gracias también por ese espíritu rebelde que nos representa. Por ser medio piquetera y quilombera como yo. Me enorgullece que ante una injusticia tengamos ganas de salir a romper todo.
Ojalá las haya podido abrazar con estas palabras.
Las amo infinitamente
Maca