Emocionante

La Conmebol fomenta la grieta

Leandro Illia
por Leandro Illia |
La Conmebol fomenta la grieta

“En la jugada de Otamendi, que es un centro de un tiro de esquina, ahí sí vimos evidencia de que el arbitro debió acudir a la tecnología”. Con esa declaración, Wilson Seneme, el titular de la Comisión de Árbitros de la Conmebol “defendía” el uso del Videoarbitraje (más conocido como VAR) luego de la polémica recordada Semifinal de Copa America entre Argentina y Brasil, donde el árbitro ecuatoriano Roddy Zambrano no sancionó dos penales en favor del equipo albiceleste y que había provocado la furia del  finalmente “acertado” Lionel Messi.

El entendible enojo del mejor jugador del mundo declarando en contra de la Conmebol (utilizando la palabra "corrupción"), las contradicciones en los dichos de los jueces que impartieron justicia, la interferencia en la comunicación del Var con los empleados de seguridad del presidente Jair Bolsanaro previo al inicio del juego y la alegría de Alejandro Domínguez en cada gol de Brasil en la Final frente a Perú, fueron creando y fomentando una grieta entre argentinos y brasileros.

Esa diferencia se trasladó al futbol local e internacional, más precisamente a la Copa Libertadores de América. En una llave de este actual torneo aparecen Boca y River como favoritos a jugar la final. Por el otro lado ya se sabe que un brasileño será finalista. Sólo queda definir si será Gremio, Palmeiras, Internacional o Flamengo.

A propósito del equipo de Rio de Janeiro su presidente Rodolfo Landim a viva voz dijo: “Flamengo tiene representantes que van continuamente a la Conmebol a manifestarse cuando hay un fallo en contra pero no es como algunos clubes argentinos que tienen personas que trabajan ahí adentro”. Una provocación de Copa y una desconfianza contra los equipos argentinos y contra la “manchada” Conmebol. Una clara muestra que la relación Argentina-Brasil se encuentra en un punto limite.

Otro de los candidatos a ganar la Copa es el Gremio de Porto Alegre. Otro equipo que desconfía de los argentinos y del ente sudamericano. Basta con recordar el episodio de Marcelo Gallardo en las semifinales del 2018 y la furia que le provoco el fallo de Conmebol en todo Brasil que privo al ex conjunto de Ronaldinho jugar la final de ese año.

Falta cada vez menos para los cruces de la Copa Libertadores. Los argentinos desconfían de los brasileños, los brasileños de los argentinos, y ambos de la Conmebol. Sobran motivos para hacerlo.