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La Copa "Macondo" Libertadores: la irreal tarde que derivó en la "no suspensión" del Barcelona-Flamengo

La Copa
La insólita situación que se vivió en Guayaquil.

Bastante irreal. O mejor dicho, bastante real, lo que pasó en la previa del partido que dentro de unas horas finalmente jugarán en Guayaquil el Barcelona SC contra Flamengo. Los nueve casos positivos de COVID-19 que presentó la delegación del actual campeón de la Copa Libertadores, luego del encuentro ante Independiente del Valle, hicieron que las autoridades municipales iniciaran las gestiones para suspender el partido. ¿Qué pasó? Una cronología de hechos tan insólitos como recurrentes en un torneo organizado por Conmebol.

La primera alarma para la Confederación Sudamericana de Fútbol fue la llegada de funcionarios sanitarios del Municipio de Guayaquil al hotel de concentración de Flamengo. Los jugadores brasileños fueron sometidos a las pruebas PCR. La postura del Municipio y del Ministerio de Salud ecuatoriano era la de suspender el partido.

Sin ninguna voz oficial por parte de Conmebol, luego de la inspección sanitaria, portavoces del municipio de Guayaquil brindaron una conferencia de prensa anunciando que el estadio Monumental, escenario del encuentro, estaba inhabilitado. En ese momento, sin estadio disponible las elucubraciones estuvieron a la orden del día.

Ante este panorama, con muchos medios asegurando que el Barcelona-Flamengo sería el primer partido suspendido por la pandemia luego de la reanudación de la Copa Libertadores, desde la entidad con sede en Luque llamaron a la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) para insistirles que no había motivos para suspender el encuentro porque el club brasileño había cumplido con todas las normas del protocolo firmado por cada uno de los gobiernos sudamericanos. Y sobre todo, asegurando que todos los presentes en el estadio habían dado negativo en los exámenes PCR realizados.

El reclamo de Conmebol llegó al gobierno federal ecuatoriano quien intercedió ante las autoridades locales para que el partido se dispute y fue el Ministerio de Salud de Ecuador el que terminó dando el visto bueno para que el encuentro se efectúe.

¿Por qué Conmebol tocó todas las puertas? Porque el fin de semana, Flamengo aplazó su partido del Brasileirao debido a que la semana anterior había jugado en Ecuador (perdió 5-0 contra Independiente del Valle) por lo que se quedó en ese país a la espera del encuentro de esta tarde. Además, ya no hay fechas disponibles en el calendario debido al comienzo de la Eliminatoria Sudamericana en octubre.

Pero en la estadía del equipo carioca en Guayaquil el COVID-19 rompió la burbuja sanitaria y contagió a Isla, Filipe Luís, Diego, Vitinho, Bruno Henrique, Michael e Matheuzinho. A pesar de tantas bajas, los dirigentes de Flamengo siempre dejaron en claro que querían jugar el partido, porque así lo decía el reglamento.

Tanto fue así que, para minimizar las bajas, Flamengo mandó un avión con tres juveniles para que se sumen al plantel diezmado por los casos positivos. Pero, mientras se decidía si se jugaba o no ¡los reemplazantes quedaron tuvieron que volver a Brasil tras el impedimento del gobierno peruano de permitirles el ingreso! La aeronave que llevaba a a João Lucas Natan, Guilherme Bala e Rodrigo Muniz no fue autorizada a sobrevolar el espacio aéreo incaico y tuvo que retornar hacia Manaus. Mientras el Flamengo intenta la liberación con el gobierno peruano los jugadores están en un hotel de dicha ciudad brasileña para partir rumbo a Ecuador.

por Javier Lanza
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