SANTA FE

La Justicia santafesina sobreseyó a uno de los menores acusados por el asesinato de Jeremías Monzón

El acusado no puede ser sometido a juicio por su edad y porque todavía no rige el nuevo régimen penal juvenil sancionado por el Congreso en febrero pasado.

Banner Seguinos en google DESK
El hecho se convirtió en el impulso central para modificar la legislación sobre la imputabilidad en la Argentina. (Foto: archivo)

El hecho se convirtió en el impulso central para modificar la legislación sobre la imputabilidad en la Argentina. (Foto: archivo)

La Justicia de Santa Fe sobreseyó este martes a uno de los menores implicados en el crimen de Jeremías Monzón, el adolescente de 15 años asesinado de 23 puñaladas en la localidad de Santo Tomé. Se trata de B.S.V., quien tenía 14 años al momento del ataque ocurrido el 18 de diciembre de 2025.

El menor fue sobreseído en el marco de la investigación por el homicidio, según informó la Agencia Noticias Argentinas.

El acusado no puede ser juzgado por su edad y debido a que aún no entró en vigencia el nuevo régimen penal juvenil aprobado por el Congreso en febrero, normativa que además no tiene efecto retroactivo.

jeremias-monzon-fue-asesinado-de-al-menos-20-punaladas-foto-archivo-tn-A4UUMXQLONGKZDZ7C26ZOEOVMM (1)
La autopsia determinó que Jeremías presentaba más de 20 lesiones punzantes y que el ataque fue perpetrado con dos armas blancas, un cuchillo y un elemento metálico.

La autopsia determinó que Jeremías presentaba más de 20 lesiones punzantes y que el ataque fue perpetrado con dos armas blancas, un cuchillo y un elemento metálico.

La causa

La causa está caratulada como homicidio agravado por alevosía, ensañamiento y el concurso premeditado de dos o más personas, figura que prevé como única pena en expectativa la prisión perpetua.

Milagros A., de 16 años, permanece alojada en un reformatorio de Rosario y es la única de las menores que fue imputada en el expediente. En paralelo, también está acusada como partícipe secundaria del hecho la madre de la adolescente, Nadia Juárez, quien continúa detenida en una cárcel de mujeres de esa misma ciudad.

El caso que marcó un antecedente histórico

El crimen de Monzón fue uno de los episodios más violentos registrados en Santa Fe, no solo por la participación de menores de edad, sino también porque el ataque fue filmado y la víctima recibió más de 20 puñaladas.

El hecho de extrema violencia no quedó en el olvido de la memoria colectiva y se convirtió en el impulso central para modificar la legislación sobre la imputabilidad en la Argentina.

El hecho

El adolescente había sido visto por última vez el 18 de diciembre pasado en Santo Tomé y su cuerpo apareció cuatro días más tarde en un galpón abandonado ubicado frente a la cancha de Colón, en el barrio Chalet.

En un comienzo, la investigación consideró la hipótesis de una desaparición voluntaria, pero con el avance de las pericias y el análisis de las pruebas recolectadas, la Justicia concluyó que el joven fue engañado para ser citado en el lugar y luego agredido de manera violenta.

La autopsia determinó que Jeremías presentaba más de 20 lesiones punzantes y que el ataque fue perpetrado con dos armas blancas, un cuchillo y un elemento metálico similar a un destornillador.

La grabación

Una grabación, realizada por los propios agresores, fue clave para identificar a los responsables del homicidio del adolescente.

Pedí perdón. Pedí perdón”, le reclamaban mientras lo agredían. Esa frase se escucha en el video del crimen de Jeremías Monzón, una grabación de poco más de cuatro minutos realizada por los propios agresores y que se transformó en una de las pruebas centrales de la investigación judicial por el homicidio.

En la secuencia se escuchan los gritos de dolor de Jeremías mientras es agredido por una adolescente de 16 años y dos varones de 14 y 15, quienes lo golpean y lo hieren en forma reiterada. A lo largo del registro, los agresores le exigen que hable y que pida disculpas. “Perdón. No puedo pensar”, responde la víctima, según se oye en el video.

Durante el ataque, los autores insisten con preguntas relacionadas con supuestos registros audiovisuales. “¿Dónde tenés los videos?”, le reclaman. Jeremías contesta que está herido y señala que todo se encuentra “en el celular”. Más tarde, le exigen la contraseña del dispositivo, que finalmente termina entregando.

En un momento, uno de los adolescentes plantea detener la agresión, pero la joven interviene nuevamente y ordena seguir. Minutos más tarde, uno de los implicados afirma que lo había herido de gravedad.

El video del homicidio se viralizó en redes sociales, grupos de Telegram y cadenas de WhatsApp, a pesar del pedido expreso de la familia de Jeremías para que no se difundiera por el impacto y el carácter extremo de las imágenes. Sin embargo, el registro resultó clave para que la Justicia pudiera identificar a los responsables y avanzar con las imputaciones.