Qué pasó. A los 40' de la primera parte, Perú logró empatar la final ante Brasil por 1-1 y marcarle el primer gol en contra del torneo. Paolo Guerrero fue el autor gracias a un penal cometido por una mano enorme de Thiago Silva. Lo llamativo fue que Roberto Tobar, árbitro del partido, cobró la pena máxima y luego lo llamaron del VAR para que chequee una jugada que no revestía ninguna duda.