Qué pasó. Bressan necesitó poco más de 15 minutos para coronar el peor partido de su vida. Ingresó a los 25 del segundo tiempo y, sin siquiera tocar la pelota, lo amonestaron por agarrarse junto con Javier Pinola antes de un tiro de esquina. Poco más tarde, la pelota le impactó en la mano en un remate de Ignacio Scocco y el uruguayo Andrés Cunha cobró penal. Tras la sanción, reaccionó contra el árbitro antes de dejar el campo devastado. Noche para el olvido.








