No se pudo. El fútbol no quiso y no supo abrir la puerta para ir a jugar. Se dejó todo en manos de las autoridades sanitarias. Y obvio que si cuando Marcelo Gallardo lo pidió el 17 de junio cuando fueron confirmados 1.393 nuevos casos no era el momento, tampoco podrá ser oportuno ante los últimos reportes donde casi llegan a 6.000.









