Moussa Sissoko, futbolista dirigido por Pochettino, habló de esos minutos dramáticos y qué sintió: "Estaba tan fuera de mí que vi el gol y me fui directo al vestuario. Estaba solo, nadie me acompañó y ninguna televisión daba el partido. En mi cabeza estábamos eliminados. En eso, entra uno de los miembros del staff y me dice: 'Increíble, lo hicimos', y yo le dije: 'Cómo que lo hicimos', y entonces me dijo que habían anulado el gol. Me puse una camiseta, me olvidé de la lesión y salí corriendo para unirme a la celebración de un momento tan histórico. Fue un shock emocional increíble".