A partir del Muñeco Gallardo, el club de Núñez obtuvo una serie de alegrías incomparables que curaron más rápido la herida del descenso: Sudamericana 2014 (eliminando a Boca en semifinales), Libertadores 2015 (eliminando a Boca en octavos) y Libertadores 2018, ganándole la final a su eterno rival.