Feliz, pero mesurado. Así se mostró este lunes el presidente de River, Rodolfo D’Onofrio, pocas horas después de que su equipo se consagrara campeón de la Copa Libertadores tras vencer a Boca. Porque si bien habló del orgullo por el éxito conseguido, volvió sobre el tema de los incidentes y calificó como una “vergüenza” haber tenido que mudar la final a Madrid. Además, contó cómo fue su encuentro con Daniel Angelici, titular del club xeneize, post clásico.
