En diciembre de 2021 expira su mandato en River. La idea de D’Onofrio es saltar a la política nacional. Su excelente gestión en el club millonario puede ubicarlo en un rol central, con chances de repetir el salto que alguna vez tuvo Mauricio Macri desde Boca. “Soy desarrollista”, plantó bases D’Onofrio hace un par de años.
El hombre de Alberto en el fútbol
Alberto Fernández tiene una relación cordial con Chiqui Tapia, sin embargo su referente en el fútbol es Marcelo Tinelli. D’Onofrio y Jorge Amor Ameal, presidente de Boca, rosquearon en los últimos días para sepultar la Liga Profesional del fútbol. Se juntaron con el titular de la AFA y prometieron su apoyo a Tapia, con la condición que RIver y Boca, sean más escuchados y mejores remunerados en un eventual nuevo contrato televisivo.
El River Camp fue la primera muestra de unión del trío Tapia, D’Onofrio, Ameal. La AFA avalaba el pedido de RIver. Sin embargo, se encontró con la fría letra del estatuto. La Liga tenía el poder de resolución y el artículo 84 del Reglamento General de la AFA avalaba su decisión: “los partidos de la Liga Profesional deben jugarse en estadios con una capacidad mínima de 16.000 personas”. Tapia apoyó el pedido de excepción solicitado por River, puso su cuerpo, fue al predio, habló con la prensa en esa línea, sin embargo, la Liga impuso su idea.
Ganadores y perdedores
“La relación Marcelo (Tinelli) – Rodolfo (D’Onofrio) quedó muy herida”, dijeron a A24com desde la Liga. Otras fuentes fueron más al hueso: “si no fuera porque Alberto avala a Marcelo, la AFA se lleva puesto a Tinelli, desaparece la Liga y vuelve todo a la AFA, que es lo que quieren Tapia, River y Boca”.
En definitiva, la Liga ganó una batalla, aunque la guerra está lejos de concluir.