Sadio Mané nació en Sédhiou, una pequeño pueblito de Senegal (de poco más de 24 mil habitantes). Allí atravesó momentos muy difíciles cuando era niño, dada la extrema pobreza que le tocó vivir en el continente africano. Una vez futbolista, y tras haber pasado por el fútbol francés y austríaco, el senegalés se convirtió en una de las estrellas del Liverpool y pieza clave en la conquista de la última Champions League. Más allá de sus éxitos, el jugador de 27 años prefiere llevar una vida sencilla, lejos de todo lujo innecesario.








