"Primero enciendo el dispositivo y después la moto, aunque no hace falta que esté en marcha. El dispositivo funciona de manera independiente de la moto, tiene una batería aparte", explicó la mujer al describir el mecanismo.
La clave del sistema está en una cinta conductora ubicada en una de las partes del vehículo. Cuando el usuario activa el dispositivo, se genera una descarga eléctrica de seis mil voltios sobre esa superficie.
"Yo aprieto tres botones simultáneamente y eso provoca una descarga de seis mil voltios en la cinta que está acá", contó, señalando el asiento del rodado. "No son mortales, pero claramente te hacen soltar lo que tengas. Supongo que le habrá dolido", contó entre risas.
De acuerdo con su testimonio, el delincuente que intentó llevarse la moto recibió la descarga al tomar contacto con el vehículo, lo que le impidió continuar con el robo y terminó frustrando el asalto. El caso generó repercusión en redes sociales, donde muchos usuarios destacaron la efectividad del sistema.