Narcotráfico

Condena de 10 años a uno de los jefes narco más buscados

Es Antonio "Toño" Castillo, líder de una organización que traficaba cocaína desde Bolivia a Buenos Aires. Cómo es su historia y la de sus cómplices.
por Rosario Bigozzi | 26 de mar de 2021 - 14:22
Antonio Toño Castillo durante años comandó una gran organización de narcotráfico que operó a nivel nacional e internacional.

Antonio "Toño" Castillo durante años comandó una gran organización de narcotráfico que operó a nivel nacional e internacional.

El Tribunal Oral Federal número 1 le fijó a Antonio “Toño” Castillo una pena de 10 años y 6 meses de prisión al considerarlo organizador de una banda que durante años se dedicó a traficar cocaína desde Bolivia a Buenos Aires.

Los jueces lo encontraron autor penalmente responsable del delito de financiamiento y organización de actividades de tráfico de estupefacientes, en función del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, agravado por la intervención de tres o más personas.

El fiscal del juicio, Diego Luciani, había pedido 14 años por la misma lista de delitos. En tanto, la defensa de Castillo había solicitado la absolución, y de manera subsidiaria (es decir, en el caso de que no le otorgasen la absolución) que sólo se lo condene por cargar una mochila en la zona de Liniers.

Antes de conocerse el veredicto, en el momento de las últimas palabras, Castillo se defendió ante el Tribunal proclamando su inocencia y describiendo su mal estado de salud.

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El momento en el que detienen a Antonio

El momento en el que detienen a Antonio "Toño" Castillo. Era uno de los líderes ligados al narcotráfico más buscados.

Para el fiscal Luciani en este juicio quedó acreditado que "Toño" Castillo -alias “el Pulpo"- comandó una gran organización de narcotráfico que operó a nivel nacional e internacional.

Cómo entraba la droga al país

La droga ingresaba al país desde Bolivia hasta San Ramón de la Nueva Orán, en Salta. Allí era almacenada en diversas viviendas, y luego distribuida en varios vehículos, que atravesaban el territorio nacional hasta la provincia de Buenos Aires, donde la fraccionaban y la repartían en el mercado minorista.

Las pruebas surgieron de una mega investigación a cargo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) que permitió desbaratar a la banda, secuestrando en total más de una tonelada de cocaína.

El capo “el Pulpo” Castillo cayó tres años después de los primeros procedimientos policiales. Se mantuvo prófugo yendo y viniendo entre Bolivia y Argentina, y a medida que los miembros de la banda iban siendo detenidos, él organizaba nuevos grupos para seguir liderando bajo las mismas características criminales.

En su alegato, el fiscal Luciani describió a Castillo “como la prueba clara de que el crimen organizado es como un pulpo en el que se le corta un tentáculo y, sin embargo, continúa funcionando”.

Antonio Castillo fue detenido en el 2018 tras un operativo conjunto entre la Unidad de Investigaciones y Procedimientos Judiciales Orán de Gendarmería, y la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico (FELCN) de la Policía boliviana.

Ahora escuchó el veredicto en su casa, consecuencia de que el año pasado lograra el beneficio de la prisión domiciliaria con un recurso ante la Cámara de Casación, despues de que el TOF 1 se lo había denegado. Se lo otorgaron por su condición de riesgo ante la epidemia de Covid19, al tratarse de un hombre de 66 años que padece hipertensión arterial.

A24.com averiguó que fue complicado ejecutar esa orden porque en su lugar de residencia, en Salta, se registraban muchos problemas técnicos con la señal de radiofrecuencia, que transmite la pulsera electrónica, para sostener el monitoreo permanente desde el Centro de Control.

Cómo atraparon a la organzación

Esta organización narco se incorporó a la lista de las “memorables” con varios operativos que permitieron detectar in fraganti el tráfico de gran cantidad de estupefacientes de máxima pureza. Fueron conocidos como “Mudanza Blanca”, “Lagarto Blanco” y “Brujas Blancas”.

Tras varios meses de seguimientos, en el 2015 la PSA interceptó una camioneta que simulaba ser de mudanzas pero que en realidad escondía en el doble fondo de la caja 400 kilos de cocaína. De ahí el nombre “Mudanza Blanca".

Más adelante siguieron otros procedimientos entre los que se destaca el denominado "Lagarto Blanco", con más de 30 allanamientos, numerosos detenidos y abundante cantidad de droga incautada.

Otra de las actuaciones permitió desmantelar al grupo que recibía droga en la Provincia de Buenos Aires para luego fraccionar y distribuir en el mercado minorista. Se llamó "Brujas Blancas", porque las escuchas telefónicas previas, permitieron determinar que los delincuentes, cada vez que salían con una carga, consultaban a mujeres clarividentes para que les advirtieran si los astros detectaban algún riesgo.

Lo cierto es que les falló "la bola de cristal" y fueron atrapados mientras transportaban y almacenaban las sustancias ilegales.

Para la investigación todas estas actividades de la organización se realizaban bajo la supervisión de “Toño” Castillo. Constataron más de 200 movimientos migratorios con destino y procedencia de Bolivia hasta el momento en que fue detenido en 2018. Cruzaba la frontera para adquirir cocaína a gran escala, por dos mil o tres mil dólares el kilo, y luego la revendían en Buenos Aires por cinco mil dólares el kilo.

Una tonelada de cocaína

Con los procedimientos secuestraron más de 1000 kilos de cocaína, por un valor que supera los 5 millones de dólares, algo que para los detectives representa solo una muestra de la gran cantidad de cargamentos que no llegaron a ser interceptados.

En los juicios previos a la detención del jefe de la banda fueron encontrados culpables unos 35 cómplices sumando entre todos 201 años y 6 meses de condena.