Irreconocible

Tras la asunción de Mahiques ardió el WhatsApp de Justicia Legítima. ¿Qué se dijo?

Néstor Espósito
por Néstor Espósito |
Tras la asunción de Mahiques ardió el WhatsApp de Justicia Legítima. ¿Qué se dijo?

La asunción del fiscal general de la Ciudad de Buenos Aires, Juan Ignacio Mahiques, en el teatro Colón, ante más de 200 invitados especiales (entre lo más granado de la corporación judicial) y con la presencia de dos referentes del presidente electo, Alberto Fernández, encendió todas las señales de alarma en el sector más progresista del Poder Judicial.

Mahiques fue hasta hace algunas semanas el representante del Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura. Su padre es juez de Casación puesto allí después de ser ministro del gobierno de María Eugenia Vidal. Uno de sus hermanos, fiscal penal, es acusador de Cristina Fernández de Kirchner y está postulado para juez federal de Mercedes. Mahiques es un apellido de prosapia en el esquema judicial de Cambiemos.

El martes por la tarde el grupo de Whatsapp que reúne a jueces, fiscales y algunos secretarios, integrantes de la opositora Lista Celeste -la más cercana al peronismo- en la influyente Asociación de Magistrados, más independientes y miembros de la agrupación Justicia Legítima, ardió como pocas veces antes.

“Si van a hacer más de lo mismo que avisen, así queda claro desde el principio. Ya sabremos lo que tenemos que hacer”, se confesó uno de los tertulianos de ese chat ante la consulta de A24.com.

La asunción de Mahiques fue calificada de “fastuosa”. No sólo por el escenario sino el brindis que compartieron después en los salones del hotel Four Seasons, con canapés de langostinos y espumante del bueno, que compartieron los asistentes.

Entre los invitados a la jura hubo muchos jueces cuyos oportunos fallos en estos últimos cuatro años resultaron funcionales al escenario político.

También estuvieron los fiscales Carlos Rívolo (titular de la Asociación de Fiscales y Funcionarios del Ministerio Público Fiscal, AFFUN), Raúl Pleé (quien aspira a ser procurador general de la Nación aún con Alberto Fernández presidente), Eduardo Taiano y Ramiro González.

Y representantes de la política, como la diputada e integrante del Consejo de la Magistratura Graciela Camaño.

Pero sorprendió la visita de su colega Eduardo “Wado” De Pedro, uno de los negociadores de la transición del “albertismo”, y de la candidata a futura ministra de Justicia Marcela Losardo. “Con ellos está todo bien, pero ¿qué hacían ahí?”, preguntó uno de los integrantes del chat.

El ala progresista del Poder Judicial espera “gestos” del próximo gobierno. Creen que es la oportunidad para desterrar una trilogía de presencia silente pero permanente, especialmente en Comodoro Py: la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), la central antidrogas norteamericana DEA y la Embajada de los Estados Unidos.

“Hay que limpiar a los tribunales de todos ellos. Caso contrario, habrá que volver a golpear la puerta de Antonio Stiuso. Ya basta; el descrédito en la Justicia es demasiado alto como para seguir haciendo más de lo mismo”.

El nombre del falso abogado Marcelo D’Alessio sobrevoló con insistencia en los intercambios. Nadie cree que sea (sólo) un mitómano y un fabulador. De hecho, detectaron un sinnúmero de expedientes judiciales que se iniciaron de su mano o a su sombra.

La de las últimas horas es la tercera vez en que el sector más cercano al peronismo se abroquela para resistir, en la interna, medidas corporativas de statu quo. En las dos anteriores pudieron frenar la iniciativa para cerrar (antes del cambio de gobierno) todas las investigaciones contra Claudio Bonadio en el Consejo de la Magistratura.

Y para impulsar una sanción contra el integrante de la Cámara Federal de Casación Juan Carlos Gemignani por un episodio rayano en la violencia de género con una empleada del máximo tribunal penal del país.

El escenario de la jura de Mahiques tuvo interpretaciones dispares. Hubo quienes creyeron ver que formó parte de una puesta en escena del hombre fuerte del Consejo de la Magistratura de la Capital Federal, Juan Manuel Olmos, para exhibir su alianza tácita con el hombre de Juntos por el Cambio que quedó mejor parado después de las elecciones del domingo pasado: el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta.

Pero también hubo quienes supusieron que la presencia variopinta fue un eslabón más en un proceso de reacomodamiento ante los nuevos tiempos políticos. Un escenario para la foto de los conversos con Wado De Pedro y Losardo.

“Acá hubo gente que la pasó muy mal durante los últimos cuatro años. ¿Van a venir estos a panquequear para pactar impunidad y que todo siga como siempre?”.

Hay, queda claro, gente muy enojada.

Tácitamente quedó constituida una suerte de armada encolumnada detrás del objetivo de una reforma profunda en el Poder Judicial, con dos ejes principales: la modificación del fuero penal federal para restarle poder a los 12 jueces de Comodoro Py y la implementación directa y total del sistema acusatorio.

Los interlocutores de esos renovadores ya tomaron contacto con el entorno del presidente electo. E incluso con él mismo.

s