Al respecto, adelantó que el juzgado Criminal y Correccional N° 11 a su cargo está a punto de decomisar "muchas propiedades" relacionadas con este delito.
Sin embargo, consideró que en la Argentina presenta algunas fallas porque el fiscal tiene menos "herramientas de negociación" con el arrepentido y "se debilita", ya que no puede definir la libertad o las penas del acusado.
En cambio, en Brasil "el caso no va directo a juicio oral, por lo que la figura del arrepentido cobra más peso", añadió.